Factions sin kits, sin economía y sin pay to win. Cada kill te da un chunk de territorio enemigo. Gana la facción que controle más mapa al cerrar la temporada.
El factions de siempre premia al que junta más pólvora. Acá premia al que pelea mejor.
Empezás con 100 chunks para reclamar en tierra libre. Después de eso, la única manera de expandirte es quitarle territorio a otra facción — y cada chunk robado cuesta una kill contra esa misma facción. Sin pelear, tu mapa no crece nunca.
La TNT abre paredes pero no dropea nada, y todo vuelve a su lugar en minutos: bloques, cofres y lo que había adentro. Sirve para forzar al otro a salir a defender, no para saquear. El botín está detrás del DTR.
Cada facción tiene un contador de DTR. Cada muerte le resta un punto; cada kill le devuelve uno. Mientras esté arriba de cero tu base es intocable. Cuando llega a cero, se rompe y se roba todo de verdad.
Si cerrás el juego con un enemigo cerca, morís igual y dropeás todo. Te avisamos antes. Y matar cinco veces al mismo jugador para farmear te saca del server.
Reclamás tierra libre hasta tocar la frontera enemiga. No se puede robar el centro de una base sin haber avanzado hasta ahí.
Los matás hasta llevarles el contador a cero. Si ellos te matan a vos, lo recuperan. La pelea decide.
Con el DTR en cero la protección cae. Ahí la TNT rompe de verdad y los cofres quedan abiertos.
Cada kill que hiciste contra ellos vale un chunk de su territorio. Lo que les sacás, lo perdieron.
Nadie aparece con diamante gratis. Lo que tenés lo conseguiste o se lo sacaste a alguien.
No hay tienda ni monedas. El único recurso que importa es el territorio.
Nada de lo que se vende toca el juego. Ningún rango te da más chunks ni más DTR.
Entrá, armá tu facción y empezá a pelear por el mapa.